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Spanish by Choice/Novelas Cortas 02
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Introduction
Chapter 2 of the short story “La Buenaventura,” which appears in the book “Novelas Cortas” by Pedro Antonio de Alarcón with notes by W.F. Giese. LibriVox recording read by Karen Savage.
Novelas Cortas: La Buenaventura, pt. 2 Novelascortas 02 alarcon
Text
II
Pasaron ocho días sin que el capitán volviese a verme. Según(35)
pude entender, no había parecido por allí(36) desde la tarde que le
hice la buenaventura; cosa que nada tenía de raro, a lo que me
contó[5-12] uno de mis guardianes.
—Sepa V. (me dijo) que el Jefe se va al infierno[5-13] de vez en
cuando,(37) y no vuelve hasta que se le antoja.—Ello es[6-1] que nosotros
no sabemos nada de lo que hace durante sus largas
ausencias.
A todo esto, a fuerza de(38) ruegos, y como pago de haber dicho
serían ahorcados y que llevarían[6-2] una vejez muy tranquila, había
yo conseguido que por las tardes me sacasen de la cueva y me
atasen a un árbol, pues en mi encierro me ahogaba de calor.
Pero excuso decir que nunca faltaban a mi lado un par de
centinelas.
Una tarde, a eso(39) de las seis, los ladrones que habían salido
de servicio[6-3] aquel día a las órdenes del segundo de parrón,
regresaron al campamento, llevando consigo, maniatado como
pintan a nuestro Padre Jesús Nazareno, a un pobre segador de
cuarenta a cincuenta años, cuyas lamentaciones partían el alma.
—¡Dadme mis veinte duros! (decía.) ¡Ah! ¡Si supierais
con qué afanes los he ganado! ¡Todo un verano segando bajo
el fuego del sol!... ¡Todo un verano lejos de mi pueblo, de
mi mujer y de mis hijos![6-4]—¡Así he reunido, con mil sudores y
privaciones, esa suma, con que podríamos vivir este invierno!...
¡Y cuando ya voy de vuelta,[6-5] deseando abrazarlos y pagar
las deudas que para comer hayan hecho aquellos infelices,
¿cómo he de perder[6-6] ese dinero, que es para mí un tesoro?—¡Piedad,
señores! ¡Dadme mis veinte duros! ¡Dádmelos, por
los dolores de María Santísima!
Una carcajada de burla contestó a las quejas del pobre padre.
Yo temblaba de horror en el árbol a que estaba atado; porque
los gitanos también tenemos familia.
—No seas[6-7] loco.... (exclamó al fin un bandido, dirigiéndose
al segador.)—Haces mal en pensar en(41) tu dinero, cuando tienes
cuidados mayores en que ocuparte....
—¡Cómo!—dijo el segador, sin comprender que hubiese
desgracia más grande que dejar sin pan a sus hijos.
—¡Estás en poder de Parrón!
—Parrón.... ¡No le conozco!... Nunca lo he oído
nombrar.... ¡Vengo de muy lejos! Yo soy de Alicante,[7-1] y
he estado segando en Sevilla.[7-2]
—Pues, amigo mío, Parrón quiere decir(42) la muerte. Todo
el que(43) cae en nuestro poder es preciso que muera. Así,
pues, haz testamento en dos minutos y encomienda el alma
en otros dos.—¡Preparen![7-3] ¡Apunten!—Tienes cuatro
minutos.
—Voy a aprovecharlos.... ¡Oídme, por compasión!...
—Habla.(40)
—Tengo seis hijos[7-4]... y una infeliz...—diré viuda...,
pues veo que voy a morir....—Leo en vuestros ojos que sois
peores que fieras.... ¡Sí, peores! Porque las fieras de una
misma especie no se devoran unas a otras.(44)—¡Ah! ¡Perdón!...
No sé lo que me digo.[7-5]—¡Caballeros, alguno de ustedes[7-6] será
padre!... ¿No hay un padre entre vosotros? ¿Sabéis lo
que son seis niños pasando un invierno sin pan? ¿Sabéis lo
que es una madre que ve morir a los hijos de sus entrañas,
diciendo: «Tengo hambre..., tengo frío(45)»?—Señores, ¡yo no
quiero mi vida sino por ellos! ¿Qué es para mí la vida? ¡Una
cadena de trabajos y privaciones!—¡Pero debo vivir para mis
hijos!... ¡Hijos míos![7-7] ¡Hijos de mi alma!
Y el padre se arrastraba por el suelo, y levantaba hacia los
ladrones una cara.... ¡Qué cara!... ¡Se parecía a(46) la(47) de
los santos que el rey Nerón[7-8] echaba a los tigres, según dicen
los padres predicadores....
Los bandidos sintieron moverse algo dentro de(48) su pecho,
pues se miraron unos a otros...; y viendo que todos estaban
pensando la misma cosa, uno de ellos se atrevió a decirla....
—¿Qué dijo?—preguntó el Capitán general, profundamente
afectado por aquel relato.
—Dijo: «Caballeros, lo que vamos a hacer no lo sabrá nunca
Parrón....»
—Nunca..., nunca...—tartamudearon los bandidos.
—Márchese V., buen hombre....—exclamó entonces uno
que hasta lloraba.
Yo hice también señas al segador de que se fuese al instante.
El infeliz se levantó lentamente.
—Pronto.... ¡Márchese V.!—repitieron todos volviéndole
la espalda.
El segador alargó la mano maquinalmente.
—¿Te parece poco? (gritó uno.)—¡Pues no quiere su
dinero![8-1]—Vaya..., vaya.... ¡No nos tiente V. la paciencia!
El pobre padre se alejó llorando, y a poco(49) desapareció.
Media hora había transcurrido, empleada por los ladrones
en jurarse unos a otros no decir nunca a su capitán que habían
perdonado la vida a un hombre, cuando de pronto(50) apareció
Parrón, trayendo al segador en la grupa de su yegua.
Los bandidos retrocedieron espantados.
Parrón se apeó muy despacio, descolgó su escopeta de dos
cañones, y, apuntando a sus camaradas, dijo:
—¡Imbéciles! ¡Infames! ¡No sé cómo[8-2] no os mato a
todos!—¡Pronto! ¡Entregad a este hombre los duros que
le habéis robado![8-3]
Los ladrones sacaron los veinte duros y se los[8-4] dieron al
segador, el cual se arrojó a los pies de aquel personaje que
dominaba a los bandoleros y que tan buen corazón tenía....
Parrón le dijo:
—¡A la paz de Dios![8-5]—Sin las indicaciones de V., nunca
hubiera dado con ellos. ¡Ya ve V. que desconfiaba de mí sin
motivo!... He cumplido mi promesa.... Ahí tiene V.
sus veinte duros....—Conque... ¡en marcha!
El segador lo abrazó repetidas veces(51) y se alejó lleno de júbilo.
Pero no habría andado[8-6] cincuenta pasos, cuando su bienhechor
lo llamó de nuevo.
El pobre hombre se apresuró a volver pies atrás.[8-7]
—¿Qué manda V.?—le preguntó, deseando ser útil al que
había devuelto la felicidad a su familia.
—¿Conoce V. a Parrón?—le preguntó él mismo.
—No lo conozco.
—¡Te equivocas!(52) (replicó el bandolero.) Yo soy Parrón.
El segador se quedó estupefacto.[9-1]
Parrón se echó la escopeta a la cara[9-2] y descargó los dos
tiros contra el segador, que cayó redondo[9-3] al suelo.
—¡Maldito seas![9-4]—fué lo único que pronunció.
En medio del terror que me quitó la vista, observé que el
árbol en que yo estaba atado se estremecía ligeramente y que
mis ligaduras se aflojaban.
Una de las balas, después de herir(53) al segador, había dado en
la cuerda que me ligaba al tronco y la había roto.
Yo disimulé que estaba libre, y esperé una ocasión para
escaparme.
Entretanto decía Parrón a los suyos, señalando al segador:
—Ahora podéis robarlo.—Sois unos(54) imbéciles..., ¡unos
canallas![9-5] ¡Dejar a ese hombre, para que se fuera, como se
fué, dando gritos por los caminos reales!... Si conforme
soy yo[9-6] quien se[9-7] lo encuentra y se entera de lo que pasaba,
hubieran sido los migueletes[9-8] habría dado vuestras señas y las
de nuestra guarida, como me las ha dado a mí, y estaríamos ya
todos en la cárcel!—¡Ved las consecuencias de robar sin
matar!—Conque basta ya de sermón y enterrad ese cadáver
para que no apeste.
Mientras los ladrones hacían el hoyo y Parrón se sentaba a
merendar dándome la espalda,[9-9] me alejé poco a poco(55) del árbol
y me descolgué al barranco próximo....
Ya era de(56) noche. Protegido por sus sombras salí a todo
escape,[9-10] y, a la luz de las estrellas, divisé mi borrico, que comía
allí tranquilamente, atado a una encina. Montéme en él, y
no he parado hasta llegar aquí....
Por consiguiente, señor, déme V. los mil reales, y yo daré las
señas de Parrón, el cual se ha quedado con[9-11] mis tres duros y
medio....
Dictó el gitano la filiación del bandido; cobró desde luego(57)
la suma ofrecida, y salió de la Capitanía general, dejando asombrados
al Conde del Montijo y al sujeto, allí presente, que nos
ha contado todos estos pormenores.
Réstanos ahora saber si acertó o no acertó Heredia al decir
la buenaventura a Parrón.
Notes
(The first figures refer to the original pages of text, and second figures to the reference figures in text).
5-12: a lo que me contó: in view of what... told me.
5-13: se va al infierno: translate disappears. (Infierno =
infernal regions.)
6-1: ello es: the fact is.
6-2: llevarían: would live. Cf. lleva diez años de casado, he
has been married ten years.
6-3: de servicio: on service, on duty.
6-4: hijos: children.
6-5: voy de vuelta: I am returning.
6-6: cómo he de perder: how am I to suffer the loss? Cf. note
había de conocer, p. 3, 4.
6-7: no seas: don't be. Observe that the imperative is never used
negatively, being then replaced by the subjunctive.
7-1: Alicante: a port on the eastern coast of Spain.
7-2: Sevilla: a city of southern Spain (Andalusia) on the
Guadalquivir River. Also (as here) the province in which this city is
situated.
7-3: Preparen: (sc. ustedes). This is an order addressed to the
bandit's comrades.
7-4: Tengo seis hijos: observe that tener (to have) does not take
the preposition a before its personal direct object, which likewise
omits a when preceded by a numeral, unless certain specific persons
are referred to.
7-5: lo que me digo: me is an ethical dative (indicating the
person interested). Omit in translating.
7-6: ustedes: the polite form ustedes is in this single instance
substituted in the peasant's speech for vosotros, by attraction after
the ceremonious word Caballeros. Observe that the bandits end by
addressing the peasant as usted likewise.
7-7: mis hijos... ¡Hijos míos!: observe the variant forms mis and
míos. For explanation see any grammar (possessive adjectives).
7-8: el rey Nerón: (i.e. el emperador). The Roman emperor Nero
(reigned A.D. 54-68) persecuted the Christians, burning them as torches
before his palace and making them fight with wild beasts in the arena.
8-1: ¡Pues no quiere su dinero!: well! if he doesn't actually want
his money too!
8-2: No sé cómo: I don't know why.
8-3: le habéis robado: for dative le cf. note tomado a este
hombre, p. 4, 3.
8-4: se los: cf. note se la, p. 4, 6.
8-5: ¡A la paz de Dios!: (a familiar formula of leavetaking) God
be with you, good-by, etc.
8-6: No habría andado: he could not have gone. The conditional
mood is often employed to express conjecture as to a (usually) past
event, just as the future indicative is used to express conjecture about
a (usually) present event.
8-7: volver pies atrás: retrace his steps.
9-1: estupefacto: words having originally an initial s followed
by a consonant prefix an e on becoming Spanish, as: estupor, stupor;
escuela, school.
9-2: se echó... a la cara: brought up to a level with his face.
Cf. also note la mano, p. 4, 5.
9-3: cayó redondo: fell suddenly (collapsed).
9-4: maldito seas: a rather exceptional use of the subjunctive for
the imperative, though common with the verb ser. Cf. last line, page
124.
9-5: unos canallas: canalla is feminine in its usual collective
meaning: rabble. Applied to an individual, however, it agrees in
gender.
9-6: Si conforme soy yo: if, just as it was (lit. is) I.
9-7: se: (ethical dative). Cf. note lo que me digo, p. 7, 5.
9-8: migueletes: militiamen, serving as police for the
suppression of brigandage.
9-9: dándome la espalda: turning his back on me. Cf. note la
mano, p. 4, 5.
9-10: a todo escape: with the utmost velocity.
9-11: se ha quedado con: has kept (lit. has remained with).
Idiomatic Commentary
35. Según supo después. — According to what he learned later.
36. Por allí va. — Thereabouts he goes.
Por aquí. — Hereabouts.
37. De vez en cuando viene. — From time to time he comes.
38. A fuerza de trabajar. — By dint of laboring.
39. A eso (or cosa) de las diez. — At about ten o'clock.
A las cinco. — At five o'clock.
A la una y media. — At half-past one o'clock.
40. Habla (familiar form). — Speak!
No hables (cf. note 6, 7). — Don't speak!
41. ¿En qué piensa V.? — Of what are you thinking?
(Review 32, 18, 35).
42. ¿Qué quiere decir? — What does he mean?
43. Todo el que habla. — Every one who speaks.
44. Se hablan unos a otros. — They speak to each other.
45. No tiene hambre. — He is not hungry.
Tenía frío. — I was cold.
46. Se parece a mí. — He resembles me.
Me parece (a mí). — It seems to me.
47. Mi libro y el de mi hermana. — My book and my sister's.
Mi madre y la de V. (cf. 7). — My mother and yours.
48. Estará dentro de la casa. — He must be inside the house.
(Review 44, 30, 11, 15, 7).
49. A poco se fué (cf. 142). — In a little while he went off.
50. De pronto vino. — Suddenly he came.
51. Lo dijo repetidas veces. — He said it many times.
(Review 20).
52. V. se equivocaba. — You were mistaken.
53. Después de hablarle. — After speaking to him.
Al decir esto, se fué. — On saying this, he went off.
N.B. In Spanish the infinitive is used after prepositions instead of the
present participle as in English.
54. Soy un héroe. — I am a hero.
Somos unos héroes. — We are heroes.
Oyó unos tiros. — He heard some shots.
55. Poco a poco. — Little by little.
56. Era de día. — It was day.
57. Desde luego se fué. — He went away immediately.
(Review 53, 13, 39, 28).
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