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Spanish by Choice/Novelas Cortas 04
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Novelas Cortas: La Corneta de Llaves, pt. 1 Novelas Cortas 04
Introduction
Part 1 of the short story “La Corneta de Llaves,” which appears in the book “Novelas Cortas” by Pedro Antonio de Alarcón with notes by W.F. Giese. LibriVox recording read by Karen Savage.
Novelas Cortas: La Corneta de Llaves, pt. 1 Novelascortas 04 alarcon
Text
Querer es poder.
I
Don Basilio, ¡toque V. la corneta, y bailaremos!—Debajo
de estos árboles no hace calor(71)....
—Sí, sí..., D. Basilio: ¡toque V. la corneta de llaves!
—¡Traedle a D. Basilio la corneta en que se está enseñando
Joaquín!
—¡Poco vale!...—¿La tocará V., D. Basilio?
—¡No!
—¿Cómo que no?[14-1]
—¡Que no!
—¿Por qué?
—Porque no sé.
—¡Que no sabe[14-2]!...—¡Habrá hipócrita igual![14-3]
—Sin duda quiere que le regalemos el oído[14-4]....
—¡Vamos![14-5] ¡Ya sabemos que ha sido V. músico mayor[14-6]
de infantería!...
—Y que nadie ha tocado la corneta de llaves como V....
—Y que lo oyeron en Palacio[14-7]..., en tiempos de
Espartero[14-8]....
—Y que tiene V. una pensión....
—¡Vaya,[14-9] D. Basilio! ¡Apiádese V.!
—Pues, señor.... ¡Es verdad! He tocado la corneta
de llaves; he sido una... una especialidad,[14-10] como dicen
ustedes ahora...; pero también es cierto que hace dos años
regalé mi corneta a un pobre músico licenciado, y que desde
entonces no he vuelto[14-11]... ni a tararear.
—¡Qué lástima!
—¡Otro[15-1] Rossini!
—¡Oh! ¡Pues lo que es esta tarde,[15-2] ha de tocar[15-3]
usted!...
—Aquí, en el campo, todo es permitido....
—¡Recuerde V. que es mi día,[15-4] papá abuelo[15-5]!...
—¡Viva! ¡Viva! ¡Ya está aquí la corneta!
—Sí, ¡que(72) toque!
—Un vals....
—No..., ¡una polca!...
—¡Polca!... ¡Quita allá![15-6]—¡Un fandango!
—Sí..., sí..., ¡fandango! ¡Baile nacional!
—Lo siento(73) mucho, hijos míos; pero no me es posible tocar
la corneta....
—¡Usted, tan amable!...
—Tan complaciente....
—¡Se lo suplica a V.[15-7] su nietecito!...
—Y su sobrina....
—¡Dejadme, por Dios!—He dicho que no toco.
—¿Por qué?
—Porque no me acuerdo; y porque, además, he jurado no
volver a aprender....
—¿A quién se lo ha jurado?
—¡A mí mismo, a un muerto, y a tu pobre madre, hija
mía!
Todos los semblantes se entristecieron súbitamente al escuchar
estas palabras.
—¡Oh!... ¡Si supierais a qué costa aprendí a tocar la
corneta!...—añadió el viejo.
—¡La historia! ¡La historia! (exclamaron los jóvenes.)
Contadnos esa historia.
—En efecto.... (dijo D. Basilio.)—Es toda una historia.
Escuchadla, y vosotros juzgaréis si puedo o no puedo tocar la
corneta....
Y sentándose bajo un árbol rodeado de unos curiosos y
afables adolescentes, contó la historia de sus lecciones de
música.
No de otro modo, Mazzepa,[16-1] el héroe de Byron, contó una
noche a Carlos XII,[16-2] debajo(74) de otro árbol, la terrible historia
de sus lecciones de equitación.
Oigamos(75) a D. Basilio.
II
Hace diez y siete años que ardía en España la guerra civil.
Carlos e(76) Isabel[16-3] se disputaban la corona, y los españoles,
divididos en dos bandos, derramaban su sangre en lucha fratricida.
Tenía yo un amigo, llamado Ramón Gámez, teniente de
cazadores de mi mismo batallón, el hombre más cabal que he
conocido....—Nos habíamos educado juntos; juntos salimos
del colegio; juntos peleamos mil veces, y juntos deseábamos
morir por la libertad....—¡Oh! ¡Estoy por decir,[16-4]
que él era más liberal que yo y que todo el ejército!...
Pero he aquí(77) que cierta injusticia cometida por nuestro Jefe
en daño de Ramón; uno de esos abusos de autoridad que disgustan
de la más honrosa carrera; una arbitrariedad, en fin,
hizo desear al Teniente de cazadores abandonar las filas de sus
hermanos, al amigo dejar al amigo, al liberal pasarse a la facción,
al subordinado matar a su Teniente Coronel....—¡Buenos
humos tenía[16-5] Ramón para aguantar insultos e injusticias
ni al lucero[16-6] del alba!
Ni mis amenazas, ni mis ruegos, bastaron a disuadirle de su
propósito. ¡Era cosa resuelta! ¡Cambiaría el morrión[16-7] por
la boina,[16-8] odiando como odiaba mortalmente a los facciosos!
A la sazón nos hallábamos en el Principado,[16-9] a tres leguas del
enemigo.
Era la noche en que Ramón debía desertar, noche lluviosa
y fría, melancólica y triste, víspera de una batalla.
A eso de las doce entró Ramón en mi alojamiento.
Yo dormía.
—Basilio....—murmuró a mi oído.
—¿Quién es?
—Soy yo.(78)—¡Adiós!
—¿Te vas(79) ya?
—Sí; adiós.
Y me cogió una mano.
—Oye... (continuó); si mañana hay,(80) como se cree, una
batalla, y nos encontramos en ella....
—Ya lo sé: somos amigos.
—Bien; nos damos un abrazo, y nos batimos en seguida.
—¡Yo moriré mañana regularmente,[17-1] pues pienso atropellar
por todo hasta que mate al Teniente Coronel!—En cuanto(81) a
ti, Basilio, no te expongas....[17-2]—La gloria es humo.
—¿Y la vida?
—Dices bien: hazte comandante.... (exclamó Ramón.)
La paga no es humo..., sino después que uno se la ha[17-3]
fumado....—¡Ay! ¡Todo eso acabó para mí!
—¡Qué tristes ideas! (dije yo no sin susto.)—Mañana sobreviviremos
los dos a la batalla.
—Pues emplacémonos(82) para después de(83) ella....
—¿Dónde?
—En la ermita de San Nicolás, a la una de la noche.—El
que no asista,[17-4] será porque haya muerto.—¿Quedamos
conformes?
—Conformes.
—Entonces.... ¡Adiós!...
—Adiós.
Así dijimos; y después de abrazarnos tiernamente, Ramón
desapareció en las sombras nocturnas.
III
Como esperábamos, los facciosos nos atacaron al siguiente día.
La acción fué muy sangrienta, y duró desde las tres de la
tarde hasta el anochecer.
A cosa de las cinco, mi batallón fué rudamente acometido
por una fuerza de alaveses[18-1] que mandaba Ramón....
¡Ramón llevaba ya las insignias de Comandante y la boina
blanca de carlista[18-2]!...
Yo mandé hacer fuego(84) contra Ramón, y Ramón contra mí:
es decir, que su gente y mi batallón lucharon cuerpo a
cuerpo.
Nosotros quedamos vencedores, y Ramón tuvo que huir con
los muy mermados restos de sus alaveses; pero no sin que antes
hubiera dado muerte por sí mismo, de un pistoletazo,[18-3] al que la
víspera era su Teniente Coronel; el cual en vano procuró
defenderse de aquella furia....
A las seis la acción se nos volvió desfavorable, y parte de mi
pobre compañía y yo fuimos cortados y obligados a rendirnos....
Condujéronme, pues, prisionero a la pequeña villa de...,
ocupada por los carlistas desde los comienzos de aquella campaña,
y donde era de suponer[18-4] que me fusilarían
inmediatamente....
La guerra era entonces sin cuartel.
IV
Sonó la una de la noche de tan aciago día: ¡la hora de mi
cita con Ramón!
Yo estaba encerrado en un calabozo de la cárcel pública de
dicho pueblo.
Pregunté por mi amigo, y me contestaron:
—¡Es un valiente! Ha matado a un Teniente Coronel.
Pero habrá perecido[18-5] en la última hora de la acción....
—¡Cómo! ¿Por qué lo decís?
—Porque no ha vuelto del campo, ni la gente que ha estado
hoy a sus órdenes da razón[18-6] de él....
¡Ah! ¡Cuánto sufrí aquella noche!
Una esperanza me quedaba.... Que Ramón me estuviese
aguardando en la ermita de San Nicolás, y que por este motivo
no hubiese vuelto al campamento faccioso.
—¡Cuál será su pena al ver que no asisto a la cita! (pensaba
yo.)—¡Me creerá muerto!—¿Y, por ventura, tan lejos
estoy de mi última hora? ¡Los facciosos fusilan ahora siempre
a los prisioneros; ni más ni menos que nosotros!...
Así amaneció el día siguiente.
Un Capellán entró en mi prisión.
Todos mis compañeros dormían.
—¡La muerte!—exclamé al ver al Sacerdote.
—Sí—respondió éste con dulzura.
—¡Ya!
—No: dentro de tres horas.
Un minuto después habían despertado[19-1] mis compañeros.
Mil gritos, mil sollozos, mil blasfemias llenaron los ámbitos
de la prisión.
V
Todo hombre que va a morir suele aferrarse a una idea cualquiera(85)
y no abandonarla más.
Pesadilla, fiebre o locura, esto me sucedió a mí.—La idea
de Ramón; de Ramón vivo, de Ramón muerto, de Ramón en
el cielo, de Ramón en la ermita, se apoderó de mi cerebro de
tal modo, que no pensé en otra cosa durante aquellas horas
de agonía.
Quitáronme el uniforme de Capitán, y me pusieron una gorra
y un capote viejo de soldado.
Así marché a la muerte con mis diez y nueve compañeros de
desventura....
Sólo uno había sido indultado... ¡por la circunstancia de
ser músico!—Los carlistas perdonaban entonces la vida a los
músicos, a causa de tener gran falta de ellos en sus
batallones....
—Y ¿era V. músico, D. Basilio?—¿Se salvó V. por eso?—preguntaron
todos los jóvenes a una voz.[20-1]
—No, hijos míos.... (respondió el veterano.) ¡Yo no era
músico!(86)
Formóse el cuadro, y nos colocaron en medio de él....
Yo hacía el número once, es decir, yo moriría el
undécimo....
Entonces pensé en mi mujer y en mi hija, ¡en ti y en tu
madre, hija mía!
Empezaron los tiros....
¡Aquellas detonaciones me enloquecían!
Como tenía vendados los ojos, no veía caer a mis compañeros.
Quise contar las descargas para saber, un momento antes de
morir, que se acababa mi existencia en este mundo....
Pero a la tercera o cuarta detonación perdí la cuenta.
¡Oh! ¡Aquellos tiros tronarán eternamente en mi corazón y
en mi cerebro, como tronaban aquel día!
Ya creía oírlos a mil leguas de distancia; ya los sentía reventar
dentro de mi cabeza.
¡Y las detonaciones seguían!
—¡Ahora!—pensaba yo.
Y crujía la descarga, y yo estaba vivo.
—¡Esta es!...—me dije por último.[20-2]
Y sentí que me cogían por los hombros, y me sacudían, y me
daban voces(87) en los oídos....
Caí....
No pensé más....
Pero sentía algo como un profundo sueño....
Y soñé que había muerto fusilado.
Notes
(The first figures refer to the original pages of text, and second figures to the reference figures in text).
14-1: ¿Cómo que no?: que is redundant. It is dependent on some
form of the verb decir understood: How can you say that you will
not?
14-2: ¡Que no sabe!: a kindred usage to that in the last note.
Que is frequently used in this elliptical and emphatic manner at the
beginning of a sentence.
14-3: ¡habrá hipócrita igual!: can there be, etc. Cf. note no
habría andado, p. 8, 6.
14-4: regalemos el oído: flatter; say pleasant things.
14-5: ¡vamos!: cf. note vamos, p. 5, 11.
14-6: músico mayor: military bandmaster.
14-7: Palacio: the royal palace.
14-8: Espartero: (1792-1879) Spanish general and statesman, at one
time regent.
14-9: ¡vaya!: used like vamos above, p. 14, 5.
14-10: especialidad: (in familiar parlance) a notability.
14-11: no he vuelto: cf. note se volvió a reír, p. 2, 3.
15-1: otro Rossini: cf. note a otro, p. 10, 1. Rossini:
(1792-1868) Italian composer who once enjoyed an immense vogue. His
music, light, brilliant, but lacking in sincerity and deeper artistic
qualities, is now much neglected.
15-2: lo que es esta tarde: as far as this afternoon is
concerned.
15-3: ha de tocar: must play. Cf. note había de conocer, p. 3,
4.
15-4: es mi día: it is my saint's day (which among Catholics is
celebrated as a birthday).
15-5: papá abuelo: dear grandpa. Abuelo is often used in
addressing an old man.
15-6: ¡Quita allá!: a phrase used to express emphatic dissent.
Translate Not much!
15-7: Se lo suplica a V.: Se = le, redundant pronoun anticipating
usted. See note se la, p. 4, 6.
16-1: Mazzepa: (or rather Mazeppa) a Pole, who in punishment for
an intrigue, was bound to the back of a horse, which carried him among
the Cossacks, where he rose to distinction and high command. Vide
Byron's poem Mazeppa.
16-2: Carlos XII: (doce— the ordinal numerals above décimo not
being used with names of sovereigns) Charles XII, king of Sweden
(lived 1682-1718). He fought, at first with brilliant success, against
the Czar, Peter the Great, but was ultimately defeated.
16-3: Carlos e Isabel: Fernando VII (see notes Fernando, pp. 34,
5 and 51, 17) left the Spanish throne to his daughter, Isabel II, but
Don Carlos. her uncle, laid claim to it by virtue of the Salic law
excluding women from the throne. A long and disastrous civil warfare
ensued between his party, the Carlistas, and the party of the
queen-regent, Maria Cristina, the Cristinos.
16-4: Estoy por decir: I am on the point of saying.
16-5: buenos humos tenía: was much too proud.
16-6: ni (al lucero, etc.): even. The negative is intruded from the
underlying negative psychologic notion: Ramón would not have suffered an
affront—not even from, etc. Cf. note ni, p. 99, 3. lucero del
alba: the planet Venus, bearing (as morning star) the name
Lucifer. For el alba cf. note al ave, p. 25, 3.
16-7: morrión: a kind of tall helmet-cap, worn by the Cristinos.
16-8: boina: a round woolen cap, worn by the Carlists.
16-9: el Principado: the territory of Asturias, in the north of
Spain. The term is also applicable to Cataluña in the northeast of
Spain.
17-1: regularmente: (i.e. según reglas; naturalmente) presumably.
17-2: no te expongas: cf. note no seas, p. 6, 7.
17-3: se la ha fumado: for se cf. note lo que me digo, p. 7, 5.
17-4: El que no asista, etc.: a very loosely constructed sentence.
Translate: If either of us does not appear, etc.
18-1: alaveses: natives of Álava, a Basque province in the north
of Spain.
18-2: boina blanca de carlista: see note boina, p. 16, 8.
18-3: pistoletazo: pistol-shot. Observe the use of the ending
azo, denoting a blow, cut, or shot with a weapon.
18-4: era de suponer: it was to be supposed; it was presumable.
18-5: habrá perecido: cf. note no habría andado, p. 8, 6.
18-6: da razón: give an account.
19-1: habían despertado: (intransitive).
20-1: a una voz: with one voice.
20-2: por último: finally. Cf. por fin.
Idiomatic Commentary
71. No hace calor; hace frío (cf. 45). — It is not warm; it is cold.
(Review 61, 18, 30, 12, 53, 54).
72. ¡Que venga! — Let him come!
73. Lo siento mucho. — I deeply regret it.
(Review 61, 59, 39).
74. Debajo de otro árbol (cf. 61). — Under another tree.
75. Digámoslo así. — Let us say it thus.
76. Isabel y Carlos. — Isabella and Charles.
Carlos e Isabel. — Charles and Isabella.
77. He aquí el libro. — Here is the book.
Helo aquí. — Here it is.
N.B. He aquì is equivalent to the French voici, voilà.
(Review 9, 22, 42, 39, 70).
78. Soy yo. — It is I.
79. Me voy. — I am going away.
Se fué. — He went away.
80. Hay tres amigos. — There are three friends.
Hubo un hombre. — There was a man.
Un hombre como los hay en África. — A man such as there are in Africa.
8l. En cuanto a mí. — As for me; as far as I am concerned.
82. Vámonos (cf. note 31, 4). — Let us go away.
83. Después de eso. — After that.
(Review 39, 66, 7, 15, 16).
84. Hice fuego. — I fired.
(Review 53, 48, 32, 41).
85. Una idea cualquiera. — Some idea or other.
Cualquier hombre. — Any (or every) man.
86. Soy músico (sastre, etc.). — I am a musician (tailor, etc.).
(Review 18, 41, 29, 1, 48).
87. Dió voces. — He shouted.
(Review 29, 39, 23, 48, 80, 18, 15, 83).
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